Del modelo del déficit al modelo social y biopsicosocial
Un modelo es la mirada desde la que se entiende la discapacidad. A lo largo de la historia compiten tres:
- Modelo del déficit (médico o rehabilitador): la discapacidad está dentro de la persona, es un "defecto" que hay que diagnosticar y corregir para acercarla a la norma. El foco es lo que le falta. La intervención es clínica e individual.
- Modelo social: la discapacidad no la produce la condición de la persona, sino las barreras del entorno (físicas, comunicacionales, actitudinales) que le impiden participar. El problema es el contexto, no el individuo: hay que transformar el entorno, no a la persona.
- Modelo biopsicosocial: integra los dos anteriores. El funcionamiento de una persona resulta de la interacción entre su condición de salud (lo bio), sus factores personales (lo psico) y su entorno (lo social). No niega la condición, pero entiende que la discapacidad emerge en la relación con un entorno que facilita o pone barreras. Es el modelo que adopta la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la CIF y el que inspira la normativa chilena.
El giro de fondo: dejamos de preguntar "¿qué le pasa a este estudiante?" para preguntar "¿qué barreras encuentra para aprender y participar, y cómo las removemos con los apoyos adecuados?".
Las tres miradas, lado a lado
| Pregunta | Modelo del déficit | Modelo social | Biopsicosocial |
|---|---|---|---|
| ¿Dónde está el problema? | En la persona (un defecto). | En el entorno (las barreras). | En la interacción persona-entorno. |
| ¿Qué hay que cambiar? | A la persona ("normalizarla"). | El contexto. | Ambos: condición y barreras. |
| ¿Cómo nombra al estudiante? | Por su diagnóstico ("el discapacitado"). | Persona que enfrenta barreras. | Persona con necesidades de apoyo. |
| Foco de la intervención | Clínico, individual, terapéutico. | Accesibilidad y diseño universal. | Apoyos contextualizados para participar. |
Confundir el modelo biopsicosocial con "ignorar la condición de salud". No es eso: el biopsicosocial sí reconoce el componente biológico (una discapacidad intelectual, sensorial o motora), pero no se queda ahí: lo cruza con los factores personales y, sobre todo, con las barreras del contexto. Otro tropiezo: creer que "diagnosticar para etiquetar" es el fin. El diagnóstico solo sirve si conduce a identificar apoyos, no a rotular.
- A) Pasa de un enfoque rehabilitador a uno asistencial, eximiendo al estudiante de las tareas que le cuestan.
- B) Mantiene el modelo del déficit, porque sigue reconociendo que el estudiante presenta una discapacidad.
- C) Se desplaza del modelo del déficit al biopsicosocial: actúa sobre las barreras y los apoyos del entorno sin renunciar al aprendizaje del estudiante.
- D) Adopta un modelo puramente social que niega la existencia de la discapacidad intelectual.