Coherencia y cohesión: dos cosas distintas que se confunden
Un texto bien escrito tiene dos propiedades que la prueba distingue a propósito. Conviene tenerlas clarísimas porque varias preguntas dependen de no confundirlas:
- Coherencia (el sentido global): el texto trata de algo y todas sus ideas se relacionan con ese tema y entre sí, sin saltos ni contradicciones. Es un problema de fondo: si un párrafo cambia de tema sin razón, si una idea contradice a otra o si falta información para entender, falla la coherencia. Se ve "desde arriba", leyendo el texto completo.
- Cohesión (la costura entre las partes): los mecanismos lingüísticos concretos que amarran una oración con la siguiente: conectores (por lo tanto, sin embargo), pronombres y referencias (él, esta, aquello), signos de puntuación y la sustitución de una palabra por un sinónimo. Es un problema de superficie: las piezas pueden estar bien pensadas, pero mal "pegadas".
Regla rápida: coherencia = sobre qué trata y si tiene sentido; cohesión = cómo se enlazan las oraciones. Un texto puede ser coherente (se entiende el tema) pero poco cohesivo (lleno de repeticiones y sin conectores), y al revés.

Versión A · falla la cohesión
El recreo es importante. El recreo permite descansar. El recreo permite jugar. El recreo ayuda a concentrarse después. El recreo debería durar más.
Versión B · falla la coherencia
El recreo es importante porque permite descansar y volver a clases más concentrados. Mi tía tiene un gato muy gracioso. Por eso los recreos deberían durar más tiempo.
- Versión A se entiende perfecto (es coherente: todo trata del recreo y sus ideas no se contradicen), pero está mal cosida: repite "el recreo" cinco veces y no usa ningún conector. Falla la cohesión. Se arregla con pronombres y conectores: "El recreo es importante porque permite descansar y jugar; además, ayuda a concentrarse después. Por eso debería durar más."
- Versión B está bien "cosida" (tiene "porque", "por eso"), pero se cae de sentido: la frase del gato no tiene nada que ver con el tema y rompe el hilo; la conclusión ya no se sigue. Falla la coherencia. Se arregla eliminando la idea intrusa, no agregando conectores.
Pregúntate: ¿el problema es que una idea no pega con el tema o se contradice? → es de coherencia (fondo). ¿O las ideas están bien, pero falta un conector, un pronombre o un signo para enlazarlas? → es de cohesión (superficie). Si la solución es quitar o reordenar contenido, era coherencia; si la solución es agregar un nexo o cambiar una palabra repetida, era cohesión.
- A) Un problema de cohesión: faltan conectores que ordenen la secuencia de las ideas enumeradas.
- B) Un problema de coherencia: hay referentes sin aclarar que impiden entender el sentido global del texto.
- C) Un problema de adecuación: el registro informal ("brígidas", "lesos") no corresponde a la tarea escrita.
- D) Un problema de ortografía acentual: faltan tildes en varias de las palabras del párrafo.


