Las dimensiones del ser humano
El ser humano es un todo unificado con varias dimensiones que conviene distinguir:
- Inmanente: vive en este mundo, tiene cuerpo, historia y necesidades concretas (lo que está "dentro" de la realidad terrena).
- Trascendente: está abierto a algo que lo supera; busca sentido, verdad, belleza y a Dios. No se agota en lo material.
- Racional: piensa, razona, es libre y responsable de sus actos.
- Social: está hecho para vivir en comunidad; no se realiza solo, sino en relación con los demás.
Estas dimensiones no se oponen: el mismo ser humano es a la vez terreno y abierto a Dios, racional y comunitario. Por eso busca a Dios (dimensión espiritual o trascendente) y a la vez construye sociedad (dimensión social).
La imagen del "hombre viejo" y el "hombre nuevo" recorre el Nuevo Testamento: el hombre viejo es el que vive según el pecado ("en tinieblas"); el hombre nuevo es el que, renacido en Cristo, "vence al mundo". Esta última expresión es de San Juan, en la Primera Carta de Juan: "Todo lo que es nacido de Dios vence al mundo" (1 Jn 5,4). "Vencer al mundo" no es renunciar a todo bien material, sino combatir el mal y temer ofender a Dios más que a los hombres.
Matiz que el examen explota: la imagen de "vivir en tinieblas" / del "hombre viejo" se aplica, en una lectura paulina y joánica, también a quienes rechazaron a Cristo (en particular, a los del pueblo que no lo reconocieron): permanecer "en la oscuridad" es no acoger la luz que es Cristo (cf. Jn 1,5.11). Por eso, si un ítem ofrece como alternativa "los judíos que rechazaron a Cristo" para "vivir en tinieblas", no la descartes de entrada: puede ser la correcta, porque "tinieblas" alude a quien no acoge a Cristo.
Se pregunta por las dimensiones del ser humano y por expresiones bíblicas como el "hombre viejo/nuevo" (de San Pablo) y "vencer al mundo" (de la Primera Carta de Juan, 1 Jn 5,4). Estrategia: liga cada dimensión a su verbo —inmanente (vive en el mundo), trascendente (busca a Dios), racional (piensa/decide), social (convive)— y recuerda que "vencer al mundo" significa luchar contra el mal, no despreciar lo creado.
- A) Renunciar por completo a todos los bienes materiales para vivir aislado de la sociedad.
- B) Combatir contra los males de la sociedad y temer ofender a Dios más que a los hombres.
- C) Desestimar y juzgar a las personas pecadoras que viven en el mundo.
- D) Acumular logros y poder en el mundo para influir en favor de la fe.
Por ser trascendente y a la vez social, el ser humano tiene formas propias de comunicarse con Dios y con sus semejantes: la oración (diálogo con Dios), el diálogo y la palabra con los demás, los gestos y símbolos (un abrazo, encender una vela, las celebraciones), el arte (cantos, imágenes) y, de modo especial, la liturgia y los sacramentos. La oración no es solo "pedir cosas": es escuchar, agradecer, alabar y confiarse a Dios.
- A) El ser humano se comunica con Dios solo a través de los sacerdotes, que median entre Dios y las personas.
- B) El ser humano dispone de muchas expresiones para comunicarse con Dios y con los demás: la oración (que también es escuchar, alabar y agradecer), los gestos y símbolos, el arte y la liturgia.
- C) La comunicación con Dios es imposible para el ser humano, porque Dios es trascendente y está fuera de todo contacto.
- D) Comunicarse con Dios consiste únicamente en cumplir las normas, sin necesidad de oración ni de gestos.